Sarubobo: Cómo hacer apliques para una colcha o costura

Tienes una colchita veraniega, o un mantel que con el tiempo te parece soso, o un delantal que te encanta pero que tiene un roto o… vete a saber! Un parche sería ideal, no?

La palabra “parche”, no obstante, está bastante denostada y parece que sea una cosa vergonzosa ir poniendo parches, así que ahora ponemos apliques, que es más moderno, pero vamos, que son los parches de toda la vida. Eso sí, personalmente me niego a comprar un parche/aplique; es mucho mejor hacer uno a tu gusto enteramente, del tamaño que tú elijas y con los colores que más te gusten. Cierto que parece difícil pero ya te digo que no lo es 😉

Hace poco publiqué el tutorial de cómo hacer una mantita veraniega, y prometí que explicaría cómo hice los apliques que tenía; esto es, un gato, una media luna y dos estrellas. En realidad la luna y las estrellas son una tontá!

Para hacer un aplique básico sólo necesitas tela y tijeras, y recortar una forma que te guste… luego cosido y punto.

Si quieres que te dure un poco más puedes meterle un poco de entretela entre el trabajo principal y el aplique. Los hay termoadesivos que facilitan mucho la vida. Así la pieza no se irá deshilando con el tiempo.

La tercera opción es hacer apliques con más cuerpo y que aguanten por sí solas, que es la opción que voy a explicar hoy. Es la más complicada pero creo que si las cosas se hacen con tesón luego el resultado es más bonico y dura más. Vamos allá?

Materiales

  • Un dibujo o idea.
  • Tela suficiente. Tiene que ser doble.
  • Hilos de los colores que corresponda.
  • Aguja y tijeras.
  • Máquina de coser (o no, pero te jubilas)

 

Procedimiento

Bien, comenzamos por buscar nuestro dibujo. Si sois buenas dibujando podéis inventarlo. En mi caso no soy nada buena dibujando así que, como quería una reproducción de Mr. E, busqué en Google dibujos de gatos blancos y estuve un buen rato buscando. Para este punto de la elaboración os dejo dos consejitos:

  1. Si un dibujo os gusta guardadlo aunque no estéis seguras que será el definitivo. Para escribir el post me he vuelto loca buscando el original de donde me lo descargué y no ha habido manera 🙁
  2. No os dejéis llevar por lo artístico de una imagen. Tenéis que ser prácticas. Pensad que luego “eso” hay que coserlo… ahí lo dejo. Cada cual sabe hasta dónde llega su maña.
Cómo hacer apliques de tela
Gatete dibujado en papel del tamaño que quería, en este caso, 26 cm de largo.

Yo encontré un dibujo de un par de gatos, y uno de ellos realmente me recordaba a Mr. E por su cara de mala leche… (adorable). Así que quité el otro gatete y lo calqué directamente del monitor. Puede pasar que, al intentar hacer esto (si sois tan poco mañosas como yo para pintar), la imágen de la pantalla sea demasiado pequeña. Podéis pulsar al mismo tiempo la tecla control (Ctrl), y la tecla de más (+) Veréis que la imagen se va haciendo más grande. Cuando esté como queréis la podéis calcar. Así no hace falta ir imprimiendo y gastando papel tontamente hasta dar con la medida que queremos.

Cómo hacer un aplique de tela
En la tela doble prendemos el dibujo y lo repasamos.

Una vez tenemos nuestro dibujito en papel, tomamos un trozo de tela suficientemente grande y la ponemos doble. Como ya he dicho al inicio, mi intención es hacer un aplique de los que duran y, en mi humilde opinión, de los bonitos. Así pues, cogemos el dibujo, lo centramos y lo prendemos con alfileres. Es importante asegurarse de que la tela no hace dobleces y que alrededor del dibujo hay un mínimo de tela.

Con un lápiz normal (por ejemplo), marcamos todo el contorno. No hace falta ser especialmente cuidadosa porque esta parte luego quedará por dentro y no se verá.

Una vez repasado todo el dibujo, le quitamos las alfileres al folio pero no soltamos las telas. Al contrario, nos aseguramos que están bien planas y empezamos a coser normal con un hilo del mismo color que la tela por el contorno. No cosáis todo el contorno! Dejad un hueco de unos 7/8 cm en una zona lo más recta posible sin coser. En mi caso, escogí el culo, que si bien no es recto, no tiene ángulos tampoco. Por ese hueco será por donde daremos la vuelta a la labor.

Cómo hacer un aplique de tela
Pequeños cortes realizados en las esquinas, o nuestra labor quedará amorfa.

Antes de darle la vuelta debemos repasar toda la costura. Si le damos la vuelta tal cual, las esquinas y salientes quedarán amorfos porque la tela de “sobras” tirará y hará gurruñitos. Así que lo mejor es en cada pico y concavidad realizar pequeños cortes sin que lleguen a la costura. De esta manera, podréis girar la labor y tener esquinas. Las puntas, en lugar de pequeños cortes, también se pueden eliminar, pero aquí hay riesgo de que se deshile luego, o quizá sólo me pasa a mi porque soy mu torpe, pero a mi me gusta más así. En este caso luego lo planché bien y quedaron muy planitas.

Vale, tenemos el gato/loquesea vuelto ya con una parte sin coser. Puedes coserla a punto escondido o, si le vas a pasar la máquina, también puedes pasar y simplemente planchar la pieza con ese trocito bien doblado.

Ahora tenemos un gato de tela pero sin las líneas de dentro. En mi caso, como era blanco, lo planté en el cristal del balcón con todo el solete de cara y calqué del dibujo de papel las rayas que me faltaban. Aquí sí que intenté que el lápiz tuviera la punta fina.

Cómo hacer un aplique de tela
Como véis, va tomando forma.

En mi caso, la colcha era en tonos de azul, por lo que elegí una bobina azul fuerte para las líneas del gato y para pegarlo a la colcha. Lo cosí con un zig-zag no demasiado grande (aconsejo probar antes), y muuuy despacito, porque las curvas no se me dan muy bien. Allá donde hay lápiz, coses. Fácil, no?

La última parte fue la cara, que es lo más complicado porque es donde se va a parar la mirada del observador. Es decir, la gente no mirará si la cola está bien redondeada o no, se fijarán más en la expresión del minino (o si estás haciendo una manzana, pues se fijarán en los nervios de la hoja…) El contorno de los ojos y la boquita la bordé en línea con hilo negro. Luego el interior de los ojos y la nariz la bordé estilo normalito (contorno, horizontal y vertical, si alguien no sabe nada de bordar que me lo diga en un comentario y subo un post básico). Pensad que yo de bordar ná de ná. Sólo he bordado un par de ojos de muñeca, así que muy difícil no es. Si habláramos de flores o cosas con más formas ya sería otro tema, pero bordar redondeles es fácil.

Cómo hacer un aplique de tela
Aplique de gato terminado!!

La verdad es que me ha quedado con cara de mala leche… que es como el real!

Luego, ponéis los apliques sobre la superficie en la que irán. Os aseguráis que están bien situados y los prendéis con alfileres para que no se os muevan.

Para coser la pieza podéis volver a meter la labor en la máquina y con el mismo zig-zag de antes hacéis todo el contorno. O también podéis darle un toque más rústico con un punto de festón, que es ese punto que se ven el hilo, como si fueran puntadas mal hechas. A mi personalmente me gusta mucho coser los apliques así porque quedan más básicos y con más pinta de artesano. No sé, manías que tiene una. Os dejo una foto de la colcha acabada y os recuerdo que si queréis ver el cómo se hizo, podéis visitar la entrada clicando aquí.

diy tutorial colcha verano
Colchita acabada y monísima.

 

Os animáis a realizar algún parche/aplique?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *