Lantana – Shrub verbenas

Cuando era pequeña me gustaba recoger flores al salir del colegio. Había unas florecitas muy menudas con unos colores preciosos y variados, entre amarillo y rojo con tonos de naranja, mostaza… Simplemente me encantaban y en la escuela tenían una mata gigantesca así que intentaba llevar las manos llenas sin chafarlas. Hubo quien me dijo que se llamaban “pestositas”, cosa que me molestó bastante, pero me pareció inventado… Chica lista.

La Lantana es una planta tropical de crecimiento rápido y perenne que nos ofrece unas flores divertidas y coloridas. Eso sí, si tienes alergia a las abejas igual no te conviene plantar lantanas, ya que las atrae, por su olor.

Lantana – Shrub verbenas

Banderita española, Confite… las lantanas vienen de la América tropical, creo que he leído en algún sitio que, concretamente, de Uruguay. Puede llegar a medir casi dos metros y recomiendo encarecidamente no tocarla sin guantes, porque tocar sus hojas es  de lo más desagradable.

Es mejor comprarla a principios de verano, ya que se pasará todo el calor sacando florecitas. Es fácil mantenerla sanota y es una planta muy agradecida. Su gran atractivo son sus flores, que pueden ser de muchos colores, y no solo los patrios. También pueden ser blancas, moradas…

Foto tomada de www.wildflower.org

 

 

Cuidados de la Lantana

Luz: En principio, el lugar indicado para la Lantana es a pleno sol. De hecho las abuelas dicen que si no las toca el sol no dan flores aunque estén muy sanas… Y tienen razón! En mi jardín secreto tengo Lantana de la amarillo-roja y otra de las moradas. Mientras que la primera está en semisombra, la otra está al solete. Bien, pues la morada, que ha pasado una infección de bichos ya tiene flores, mientras que la otra (la de semisombra), que está sanísima, no tiene ni una florecilla…

En cuanto a la temperatura, no será una sorpresa si digo que una planta tropical no lleva bien las temperaturas bajas… Si pasa alguna gélida desgracia, la lantana puede perder sus hojas, pero cuando el clima vuelva a ser más amable rebrotará.

Riego: Por más que nos guste regar una plantita tan colorida, no hay que pasarse con el riego. Con dos veces por semana tendría que haber bastante. De hecho es una planta susceptible de sufrir hongos si regamos en demasía. Como siempre, un buen drenaje es primordial. Aguanta bien la sequía.

Tierra y trasplante: Para empezar, es buena idea podar la mediados de otoño para hacer la mata más fuerte. No hace falta cortarla a ras de tierra… con quitar un tercio de la rama habrá bastante.

Si queremos semillas tendremos que esperar que las flores sean fecundadas, entonces saldrán unos frutitos negros, que se pueden comer (cuando están maduros), pero si queremos las semillas vale más dejarlas secar. Cuando tengamos las semillas separadas del fruto es importante que se sequen bien. Y cuando digo bien, digo BIEN. Muchas veces nos puede la impaciencia… Cuando están bien secas habría que ponerlas en un sitio con una temperatura agradable, unos 15 grados y que haya luz. A mí nunca me han salido plantitas de las semillas porque es complicado obtenerlas y que no se pudran con el fruto.

También se puede multiplicar por esquejes. Al mediados de verano pillamos una rama con alguna hoja y la cortamos obteniendo un esqueje de un palmo, más o menos. Lo suyo sería poner esos polvos que facilitan el proceso pero bueno, va por gustos… Esta planta saca raíces con facilidad.

 

Potingues y bichos

En época de floración es buena idea poner fertilizante para plantas con flor cada dos semanas, pero lo cierto es que pide poca atención. A lo que sí hay que poner atención es al envés de las hojas que es donde se acumulan los bichos malvados. Y si no miras, cuando te quieras dar cuenta…

Mosca blanca: “Marditos bichejos” asquerosillos que en realidad se parecen a una polilla pero son totalmente blancos y muuuuuuy pequeñajos. Así que es difícil verlos. Muchas veces, simplemente al tocar la hoja, salta una cosita pequeña blancuzca que parece que vuele… Pues eso es. Se suelen esconder en el envés de las hojas así que, como son un poco rasposas, no las solemos tocar y cuando nos da por mirar puede ser que esté infestada. La solución ecológica de siempre: agua con jabón y lavar la hojita.

Ácaros: Son insectitos que se reproducen con una velocidad vertiginosa y que no vamos a poder ver, porque son demasiado pequeños. Sólo veremos las manchas amarillas irregulares que salen en las hojas. Suelen salir cuando la humedad es demasiado baja. Para eliminar los ácaros el agua con jabón no es suficiente y necesitaremos un producto específico para ácaros. Aunque no lo he probado, una amiga me ha dicho que hirviendo una cabeza de ajos (machacaditos) y luego pulverizando las hojas con ese agua los ácaros se van… Me temo que tendré que probarlo para un Dondiego de Noche…

Pulgones: Pero hay alguna planta en la que no haya pulgones? Eso me pregunto yo! Los pulgones, por si no has leído ninguna entrada anterior, son bichitos verdes pequeñitos, y que te infestan sin pudor una planta y se la zampan entera. Lo peor es que son muy rápidos en su infestación, lo mejor es que con agua y jabón los matas de una pasada. Son fáciles de eliminar.

Foto tomada de http://www.cornerstonelandscapestx.com

 

 

 

 

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