Jardín Secreto

Hay una obra de Stephen King que me gusta mucho llamada «Secret Window, Secret Garden» que en la traducción al castellano perdió el jardín y se quedó sólo como «La ventana secreta». Realmente me molestó porque considero que el jardín era más importante que la ventana. A mí me gusta tener ventanas, como a todo hijo de vecino,  pero una que de a un jardín secreto es la repera!

En mi caso esta premisa se cumple en parte.

Tengo el balcón cubierto de manera que desde la calle apenas si se ve lo que hay dentro, y dentro hay un vergel, así que cuando algún amigo es invitado a comer en mi terracita se suelen asombrar bastante de todo lo que hay ahí metido. En realidad sólo cabe una mesita enana y dos sillas sin removerse mucho pero se está de escándalo en veranito, e incluso en invierno cuando el solete le da de lleno.

Jardín SecretoEl hecho de tener tanta verdura da trabajo y quita dinero; no es un hobby barato, pero a mi me compensa de sobra. Sólo necesito abrir las cortinas y me siento la sonrisa tonta que me sale cuando veo mis florecicas. La lucha contra los bichicos en general y los gusanos verdes en particular es titánica, pero aunque a veces ganan ellos, otras muchas ganan mis plantitas.

A lo largo de estos años he ido encontrando plantas que, sin ser raras, no se suelen tener en las ventanas porque no son las «fáciles». La he liado parda muchas veces y he hecho grandes descubrimientos. Poco a poco intentaré ir descubriendo el cómo y el qué de mi Jardín Secreto.

 

Te invito a entrar aquí.

 

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