Dormir en un avión, es posible?

Summer is coming!

Podría empezar así un montón de posts sobre el viaje que estamos preparando para este verano. Viajar es el mayor de mis hobbies y, aunque sólo puedo hacerlo un par de veces al año, me valen la pena todos los findes sin cines o sin salir para ahorrar cuatro durillos. El tema que os traigo hoy es el primer escalón; el primer “problema” que te encuentras cuando vas de viaje… el avión.

Vale que si el viaje no es muy largo, tampoco hay que preocuparse por el avión en lo que a descanso se refiere pero… qué hacemos en esos viajes transoceánicos en los que estás embutido, sediento, embotado y no hay manera humana de cerrar los ojos? Hacer un viaje de 10 horas en avión puede convertirse en una pesadilla si no sabes a lo que te enfrentas.

Viajes cortos

Vale, hay mucho ansioso en la vida que quiere pegarse la siesta del siglo en un vuelo de una hora, y eso es casi imposible, pero sí que podemos descansar bien durante esa hora (o dos), y no hacer del vuelo una experiencia semitraumática.

bien calentito
Para ir en avión hay que ir calentito y cómodo!

Lo más importante, en mi opinión, es la ropa.

Es verdad que últimamente nos encontramos con gente que necesita colgar fotos de todo lo que hace en las redes sociales, pero créeme, meterte en un avión con taconazos, un traje o un vestidito mini no son buenas opciones. Pantalones cómodos, porque tendrás que estar con las piernas medio encogidas, dependiendo de la aerolínea, y con movimientos limitados. En la parte superior algo que puedas ponerte y quitarte, porque es frecuente que en el aeropuerto haga una temperatura comodísima pero generalmente los aviones suelen tener la temperatura más baja y a más de un@ he visto con los pelillos del brazo de punta de puro frío. Una chaquetita de punto o una sudadera son perfectas.

Otra de las cosas que más molesta es la sed.

Teniendo en cuenta que cuando entras al aeropuerto no puedes llevar ningún líquido contigo, hay gente que se niega a comprar nada porque los precios son totalmente abusivos. Por un botellín de Coca-cola te pueden clavar 2’5 € en según qué aeropuertos, y aunque el agua sea más barata, no tiene un precio decente en ningún caso. Así que hay gente que se niega a doblegarse y deciden no beber nada hasta su llegada. No me preguntéis si son los cambios de presión, de temperaturas o que, entre pitos y flautas, pasan bastantes horas desde que llegas a un aeropuerto hasta que sales del siguiente, pero cuando vuelas, pasas sed. Hay que beber, no se puede castigar al cuerpo así. Si os joroba el tema del precio hay un truco que algún amigo hace: llevad una botellita de agua… vacía! Técnicamente no os pueden decir nada, y seguramente ni la vean en el escáner porque, bueno, porque no tiene líquidos. Cuando estéis dentro buscáis una fuente o vais al baño más cercano y la rellenáis.

La molestia más conocida es el ruido.

Los motores de un avión no son moco de pavo. A eso se le ha de añadir el bullicio de la gente que habla, los niños que lloran o, según la aerolínea, los continuos anuncios a toda leche… Si váis a un viaje corto y no os molesta demasiado, tal vez podáis solucionarlo con unos auriculares y vuestra playlist favorita. Si el ruido os vuelve tarumbas, unos buenos tapones (buenos), o unos auriculares con anulación de sonido os vendrán de maravilla. Pero hablaremos de ellos más adelante.

 

Viajes largos

Yo entiendo por largo todo aquello que rebase las 5 horas, pero cada cual tendrá aquí su límite, supongo que en función de los anteriores viajes que haya hecho. Pero en lo que muchos coincidimos es que, aunque el vuelo coincida con nuestras horas de sueño, resulta imposible cerrar los ojos. Esto, a nuestra llegada se transforma en ojeras, jet lag, dolores de cabeza y un largo etcétera. También es verdad que hay gente, como mi querido Mr. R, por ejemplo, que cae en la más profunda inconsciencia en cuanto sube a un avión. Quiero decir, incluso antes de levantar el vuelo!

Empezamos con la ropa otra vez.

Porque si para un viaje corto es importante ir cómodo, para un viaje largo es totalmente imprescindible. Personalmente me tengo cogida una postura semifetal para dormir en esos comodísimos asientos, así que necesito un pantalón que me permita doblar las piernas con cierta comodidad. Para un viaje largo no opto por vaqueros, me pongo directamente los pantalones de trekking, que no llegan a ser un chándal pero son muy cómodos. Sea como sea, huye de pitillos y semejantes como de la peste o, además de la incomodidad, terminarás con los pies inflados como botas militares.

El calzado no es que sea muy importante porque, seamos sinceros, en los vuelos largos todos el mundo se quita los zapatos en cuanto suben al avión. Por este mismo motivo deberíamos elegir calzado que sepamos que no va a montar un festival de olores en cuanto nos lo quitemos!

Pack avión
Quizá más feo, pero esto es lo que puedes encontrar en un pack de larga distancia. Foto de http://aeronoticias.com

Unos calcetines gordos son una buena idea, por aquello de que refresca bastante en un avión, y más estando tan quieto. También es verdad que cuando haces un viaje largo, en general te suelen obsequiar con una bolsita que trae cosas como tapones, máscaras para los ojos y calcetines, pero no son muy gorditos. A mí los pies se me enfrían en nada, así que, aunque les agradezco el gesto, me llevo unos gordetes.

Una sudadera o chaqueta fácil de poner y quitar, que no tengamos que estar constantemente levantándonos y dando por culo, y molestando a la gente también irá bien. Siempre te encontrarás una mantita en tu asiento, y si tienes frío no dudes en pedir otra más, que si tienen, te las darán.

Hambre y sed, vivan los noodles!

Siguiendo con lo que decíamos antes, en viajes largos es impepinable rascarse el bolsillo y comprarse una botella grande de agua. Las comidas de los aviones suelen ser saladas (o a mí me lo parecen), y a lo tonto te puedes tirar 15 horas entre aeropuerto, controles, avión, rellenar papeles… Si un día cualquiera te centras en no beber nada en 15 horas te aseguro que te das cuenta de la tontada que es. Hay que beber, aunque ello signifique ir al baño.

noodles
Todo lo que sean fideos me vuelve loca, y si están calentitos… mejor!

Cuando el viaje es largo, la comida está asegurada, otra cosa es que te guste. Suelen dar a elegir entre pollo y ternera, o entre pasta y verdura pero vamos, sabe todo casi igual. Si eres vegetariano o tienes alguna intolerancia deberías dejarlo claro antes de subir al avión, o no tendrán capacidad de respuesta. Si avisas no tendrán ningún problema en darte un menú especial.

Como la tripulación sabe que la gente se deshidrata en los aviones, los carros suelen estar todo el rato arriba y abajo ofreciendo bebidas o tentenpiés. Debes tener cuidado de que no te pueda la gula. Si tienes sueño, duerme. Pasa de la comida. Y si te has perdido la comida y luego te despiertas con la barriga haciendo ruiditos, siempre puedes ir a la zona donde tienen la comida (o llamar a alguien de tripulación), y pedir unos fideos. Aunque no sepas ni papa de inglés, con decir algo como “noodles please?” [nudels plis], te ofrecerán algo caliente para que rellenes la barriga. Totalmente gratis, quiero decir. El agua tampoco te la van a negar nunca.

Me abuuuuuuuuuuurroooooooooo

Como vengo diciendo todo el post, depende de cada aerolínea, pero en general, para vuelos largos, cada uno tiene su propia pantalla con “cienes” de películas, reportajes, dibujos, programas de idiomas, juegos… Un pequeño centro de entretenimiento para que no te pegues un tiro si no puedes dormir.

También es verdad que a la ida y a la vuelta te sueles encontrar con la misma selección, así que, si te viste tus dos pelis favoritas a la ida… bueno, a la vuelta no habrá nuevas. A veces, simplemente, no te gusta lo que ofrecen. En esos casos es buena idea llevar un librito, una revista o, si no te gusta leer, tu ipod con música a saco. Revistas de crucigramas, sudokus, ese listado de verbos que tienes que saberte para la vuelta… Es MUY buena idea llevar algo para leer, en serio. O incluso para escribir! Hacer diarios de viaje es algo muy bonito que recomiendo a todo el mundo mundial.

Qué es eso de los auriculares con cancelación de ruido?

Cancelación de ruido
Así funciona lo de la cancelación de ruido. Foto de https://rview.es/auriculares/auriculares-con-cancelacion-y-aislamiento-de-ruido/

Pues eso es el cielo. Cuando los descubrí casi lloro de la emoción. A ver cómo lo explico. El sonido es una onda, como una ola, que puede ser más o menos suave según sea el sonido. Estos auriculares “oyen” el ruido que tienes alrededor y crean una ola en negativo, justo la contraria a la que tú estás oyendo. Y una con otra se anulan. Sé que esto suena un poco a fantasía y posiblemente yo me haya explicado como un libro cerrado en llamas, pero el tema es que, te pones tus auriculares, le das al botoncito y todos los sonidos “rutinarios” desaparecen o, al menos, bajan de intensidad hasta volverse casi cómodos, ya sean una lavadora, un taladro… los cuatro motores de un Boeing! Si además de tus auriculares, te pones algo de música, el avión te desaparece por completo (aunque sigues oyendo si un niño llora o si una persona pota).

En principio son caros, pero siempre puedes encontrar unos de segunda mano a precios más que razonables, y si viajas a menudo o, como yo, tienes un vecino idiota, les sacarás provecho de sobra.

 

Vale, ya lo tengo todo, y ahora qué?

Pues ahora a dormir, no? Algunas cosas importantes:

  • Es interesante que estés cansad@ ese día. Si te has levantado a las 12 del medio día, no esperes tener sueño a las 8 de la tarde. Prueba a madrugar un poco o hacer ejercicio antes de subir al avión.
  • La postura es una de las dificultades más duras de superar. A menos que vayas en primera, el señor de delante te tirará el asiento hacia atrás y quedarás encajonado. Bien, pues tira tu también tu asiento hacia atrás (total, lo va a hacer todo el mundo), y busca una postura que te sea cómoda. Estírate apoyando los pies en los reposapiés, o en tu misma bolsa de mano. Encoje las piernas y deja las rodillas sobre el asiento de delante, es una postura fetal bastante resultona. Encoje las piernas y gírate un poco en tu asiento, o incluso encoje una y estira la otra… vamos, a pierna suelta.
  • Un cojín de viaje es fundamental para no dar cabezazos y terminar con dolor de cuello, pero no te lo pongas como estás pensando. Gíralo! La cabeza se te va a caer hacia adelante, no hacia atrás (que tienes el asiento), así que gira el cojín, dejando la parte gordita en la barbilla. O retuércelo sin compasión para acomodar tu cabeza en la postura que más te guste.
  • Ponte un antifaz. Quizá no es muy sexy, pero las pantallas de los vecinos, las ventanillas y las distracciones te pueden matar ese destello de sueño que tienes. Usa el que te dan en el avión, que ya va bien y son bastante anchos.

Estás en buena posición? Barriga llena? Música o sonidos adecuados? Cojín en el cuello? Ojos tapados? Mantita por encima? Pues… relájate que te lo has ganado!!

 

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