Desplegable de Sant Jordi

Desde que llegué a Cataluña, una de las fiestas que más me gustó por su fondo fue la de Sant Jordi, donde el vulgo celebra su amor por los libros, las leyendas y el amor. Se supone que el santo en cuestión, San Jorge para el resto del planeta, venció a un terrible dragón y salvó a la consabida princesa, consiguiendo además, que de la sangre derramada naciera un precioso rosal. Se vuelve a suponer que cada 23 de abril, hay que regalar a los chicos un libro y a las chicas una rosa.

Y digo que se supone porque lo que realmente me gusta de esta tradición es que evoluciona con la sociedad y se amolda a nuevos tiempos. Hoy en día el dragón no era tan malo, ni la princesa tan indefensa, ni desde luego hay que regalar libros sólo a los chicos y rosas sólo a las chicas. A día de hoy cualquiera recibe libros, (que es el punto bonito), o puntos de libro, o rosas. A día de hoy los cuentos han cambiado y ahora los dragones se alzan como víctimas incomprendidas y surgen princesas luchadoras que salvan a San Jorge de cualquier peligro.

En los colegios se tiene que celebrar un evento como este. Imagínate… un día dedicado a los libros! A la poesía! Durante un par de semanas se trabaja de manera casi obligada la literatura que ya parece apartada de las escuelas; se miman las rimas, se estudian sonetos… y se hacen manualidades relacionadas con la fiesta!

Dragón desplegable

Lo que vamos a hacer este año es un preciosísimo dragón que esconde un poema y un divertido dibujo. Para ello necesitamos:

  • Una cartulina verde.
  • Papel de seda de varios tonos (yo he usado sólo dos verdes)
  • Un par de folios (pueden ser de colores)
  • Rotuladores de punta fina o boli.
  • Pegamento de barra.
  • Una cinta roja o algo para cerrar el dragón.

Cómo se hace

Cuerpo del dragón
Cuerpo del dragón

Doblamos la cartulina en dos por la mitad y la cortamos. De una de las mitades sacaremos el cuerpo, con la otra mitad sacaremos la cabeza y la cola.

Con la mitad del cuerpo, la doblamos por la mitad y cortamos las puntas, redondeando un poco, o nos quedará un dragón cuadriculado. Es interesante recortar con la cartulina doblada, así no nos quedará descuadrado cuando lo cerremos después.

A continuación, tomamos el papel de seda y cortamos en cuadraditos. No hace falta que sean enanos, pero tampoco queda demasiado bien si son enormes. Vamos pegando los cuadrados verde claro y luego intercalamos algún papel del oscuro como si fueran manchas aleatorias. También podemos usar papel de seda plateado, dorado o amarillo para hacer escamas más llamativas.

Si te parece que pegar el papel de manera plana queda muy soso puedes pegar bolitas o, simplemente, cuando pongas el papel sobre la cartulina con pegamento, aprieta con dos dedos y gíralos un poco, de esa manera el papel se arruga un poquito. Lo justo para dar sensación de volumen.

Cabeza y cola
Cola y cabeza del dragón. Los puedes hacer a ojo, tampoco se trata de hacer obras maestras

En la media cartulina que había sobrado dibuja un cuello con cabeza y un triángulo. El triángulo puedes doblarlo por la mitad para poder cortar mejor los detalles de lo que será la cola. Añade en las dos piezas unas lengüetas abajo para poder pegarlos luego al cuerpo del dragón.

Luego, con un rotulador dibuja escamitas en la cola y una cara en el dragón. Personalmente creo que es mejor dibujarlos por las dos caras, así quedará cuco lo mires por donde lo mires, nunca mejor dicho.

Ya tenemos el dragón lleno de escamas, una cabeza y una cola. Ahora necesitamos llenarlo por dentro, para que nos muestre algo interesante al abrirlo. Nosotros estamos haciendo un poema y un dibujo, pero puedes poner lo que más rabia te de.

Cabeza y cola
Cabeza y cola con unos cuantos detalles dibujados.

Para dibujar el dragón puedes inventar uno o googlear “dibujo dragón” y tendrás “cienes” de ejemplos. Si los pequeños artistas son pequeños es mejor un dragón facilito. Recordemos que tampoco se trata de meter un dragonaco, a veces queda más simpático y divertido un dragoncete sencillito, en mi caso he intentado copietear este que tienen en dibujos.net: Clica para ver el dragón Me ha parecido un dragón la mar de amoroso.

 

Por otro lado está el poema. Si se trata de niños grandecitos pueden escribir su propio poema dedicado a quien ellos prefieran. Si lo suyo no son las letras o te ha pillado un poco el toro siempre puedes elegir un poema ligero o dejar que elijan uno que les guste. En nuestro caso hemos elegido uno titulado “El Drac” de Lola Casas. Lo transcribo y me tomo la libertad de traducirlo. Pido perdón a Lola Casas por el asesinato que voy a cometer porque le quitaré toda la gracia pero me gustaría que todos lo entendiérais. Lo que pasa es que carezco de gracia para esos menesteres.

El Drac
Els contes i les llegendes
em deixen molt malament
dient que menjo princeses
i tota mena de gent.
Jo sóc una bona bèstia,
m’agrada moltíssim llegir,
passejar per la muntanya
i, quan arriba la nit,
dormir tranquil i feliç
acotxadet al meu llit.
Si trobeu el bon sant Jordi,
feu-me un favor,
si us plau,
digueu-li que sóc pacífic,
que no tinc res de babau
i que m’agradaria viure
relaxat i amb molta pau
El Dragón
Los cuentos y las leyendas
me dejan muy mal
diciendo que como princesas
y toda clase de gente.
Soy un buen animal,
me gusta muchísimo leer,
pasear por la montaña
y, cuando llega la noche,
dormir tranquilo y feliz
acurrucado en mi cama.
Si encontráis al buen San Jorge,
hacedme un favor,
por favor,
decidle que soy pacífico,
que no tengo nada de tonto
y que me gustaría vivir
relajado y con mucha paz.

 

Así que ya tenemos nuestro bonito dibujo y nuestro poema… Pues ya está! Sólo hay que pegarlo todo en su sitio. Puedes decorarlo más o menos, pero tal vez sea mejor no sobrecargarlo en demasía. Para pegar la cabeza y la cola correctamente, mira la foto:

Interior del dragón acabado
Interior del dragón acabado

 

 

Como se puede apreciar, tanto la cola como la cabeza están dobladas por la parte más larga y al pegarlas las hemos dejado un poco en ángulo. De esa manera, cuando el dragón se cierra, tanto una como otra se van hacia adentro. De esta manera, por fuera sólo se ve un semicírculo extraño con escamas de papel de seda, pero cuando lo abres se despliega toda su magia!

Por cierto, los agujeros que se ven arriba y abajo serán para pasar un cordelito o cinta y poder cerrar el dragón.

 

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