Coser vestido clásico para muñeca

Desde que los reyes me trajeron los patrones, la idea de regalar muñecas a todo el universo no me abandona y como ahora ya puedo perder todo el tiempo del mundo en mis hobbies pues eso, cada ratito libre que tengo lo dedico a darle al pedal.

Por razones obvias no voy a colgar los patrones, tienen dueña legal y no soy yo. Con todo, debo decir que los he tenido que ajustar porque, en concreto este vestido quedaba demasiado bocón y no me gustaba nada cómo le sentaba a la muñeca, así que, tras un intento fallido, reduje medidas y cambié alguna cosita.

Telas para empezar

Estoy buscando que me quede una muñequita tiernita, así que me pareció que las telas de piqué quedaban muy bien. En concreto elegí estas:

Telas para muñecasLa azul con topitos será para el vestido que explicaré a continuación.

La floreada para un delantalito.

Las rosas serán para un sombrerito de niña buena.

Y aunque no sale, con fieltro rosa suave le haré los zapatos.

Sin saber qué lechugas era el piqué lo elegi por el tacto, es muy suavito y de cerca se le ven como unos surcos de la misma tela, no es lisa. También por eso mismo tiene más cuerpo que una telita normal. Creo que una muñeca de trapo a la antigua usanza queda muy bien en plan tierna. Y más si es para una ternita como lo será su dueña!

 

Cortando  y pegando

Cortado de piezas
Una parte grande y dos pequeñas

Al final coser es un poco hacer corta-pinta-y-colorea (siempre que no nos metamos en creación de patrones o ropa más compleja para personas, vaya). Así el primer paso es cortar una pieza para la parte delantera del vestido y dos mitades para la parte de atrás.  Si estás diciendo “Vale maja, es que sin patrones ya me dirás” al final lo único que tienes que hacer es pintar el típico vestidito de la medida que quieras que quede. Puedes ir haciendo pruebas con papel de diario y cuando lo tengas, haces una prueba con tela mala, que al final es lo que hice yo, y de ahí vas ajustando hasta que quede como a tí te guste. Ah! Y una cosa súper importante; si escoges como yo, una tela de piqué, que tiene rayitas o incluso una con estampado, asegúrate de que cortas el patrón en la dirección correcta… En mi caso, por aprovechar la tela, corté un trozo con las rayitas hacia abajo y otro con las rayitas cruzadas… en fin, soy así de guay.

 

Parte trasera del vestido
Parte trasera del vestido

Lo primero que haremos será coger las dos mitades posteriores y coserlas entre sí, derecho contra derecho, pero sólo hasta llegar al escaloncito, eso no lo uniremos a la otra parte.

Con ese escaloncito (donde luego puedes poner botones si quieres), le cogemos un dobladillo lo mejor que sepamos, que en mi caso es no-demasiado-bien como se ve. Plancheteamos un poco para abrir costuras y repasar dobleces y tenemos la parte trasera finiquitada.

Cogemos las partes posterior y delantera del vestido, lo ponemos derecho contra derecho y cosemos los hombros. Sí, sólo los hombros! Ya verás porqué.  Luego tendremos que montar el cuello.

Costura del cuello del vestido
Así hacemos el cuello del vestido

Al tener que quedar redondo la tela tirará y se deformará así que, lo que haremos será dar pequeños cortes a la tela (sin llegar a la línea marcada). Si os veis capaces le podéis meter ya la máquina e ir cosiendo poco a poco asegurándoos de que queda forma redondeada. En mi caso no lo tenía nada claro así que primero le di unas puntadas a mano, y cuando lo vi claro fue cuando lo pasé por la máquina. También puedes plancharlo antes de coserlo, así será más fácil luego.

Hacer el cuello por la parte trasera no será tan complejo. Primero porque no es necesario que la curva quede tan marcada y segundo porque al estar en dos trozos sólo tienes que hacer un dobladillo normal y ya te queda bien o, como a mí, un poquitín torcido jajaja.

Costura de las mangasRecuerdas que no habíamos cosido nada más que los hombros? Bien, pues era por esto! Ya sea en una mercería bien bonita o en el bazar del barrio, compramos un poco de puntilla que nos peque con nuestra tela o diseño. Hay de muchas formas y materiales (y colores, obviamente), pero yo elegí una como de ganchillo en un color un poco crudo.

Aunque en un principio os tire el meter la máquina como las loquis, no lo hagáis tan simple, que luego queda mejor. Primero coged el dobladillo a la manga así tal cual, estiradita. Cuando esté bien cosido id pegando la puntilla a mano. Y digo a mano porque si lo hacéis a máquina luego se ven un huevo los puntos y no queda bien, es mejor con un hilo del mismo tono que la puntilla y escondiendo los puntos para que no quede muy cantón. Si lo que estáis haciendo es un vestido moderno igual queda bien que se vean los puntos e incluso hacerlos en un color que contraste, pero este no era el caso así que lo hice a poquitos.

El siguiente paso es, poniendo el vestido del revés; es decir, juntando derecho con derecho, cosemos los laterales del vestido hasta llegar al sobaco. Comprobaréis con horror que la puntilla queda un poco suelta por las sisas pero no es nada que no se arregle con unas puntadicas a punto escondido (que si alguien no sabe cómo se hace, me lo diga y le cuelgo un vídeo).

Planchamos abriendo las costuras, y dependiendo de la tela quizá haya que coser un refuerzo en el borde para que no se deshilache. En este caso no hacía falta así que el siguiente paso es coger el dobladillo al bajo. Tan sencillo como ir doblando la tela y prendiendo unos alfileres. Pasamos la máquina y como nuevo oiga.

Vestido de muñeca acabado
Vestido de muñeca acabado

Por último cogemos otro poquito de puntilla de la misma que la manga y, empezando en una de piezas de atrás, vamos dando toda la vuelta al cuello cosiendo con puntadas muy pequeñas. Igual los brazos no se ven mucho, pero el cuello canta un montón y es mejor prevenir. Más que nada porque luego te viene la vecina que una vez de joven cosió un parche y te suelta “Uy, qué puntarracos que te han quedado no?” y te entran ganas de cargártela.

Para dar el toque de gracia, le puedes poner atrás un botoncito que se abroche a una cintica o algo. En mi caso que soy un poco burra, he cosido el botón, eso sí, pero el cierre de verdad lo he hecho con un trocito de velcro y hale! apañao.

En este caso concreto no he puesto nada al vestido porque luego llevará delantal, pero si vais a dejarle el vestido solo quizá podríais añadir unos bolsillos o algo que le de un poco de vidilla.

Qué? Os ha parecido fácil? A ver quién se anima a hacer uno! 🙂

2 Comments

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