Cómo eliminar el dolor de cabeza

Le doy muchas vueltas a la cabeza. Siempre se las he dado. Quizá por eso sufría de constantes dolores de cabeza, que empeoraron con el final de la adolescencia convirtiéndose en migrañas bastante desagradables. Con los años las migrañas fueron apaciguándose pero los dolores de cabeza  no. Al mismo tiempo la sombra de la migraña me sobrevolaba como un fantasma y si, a día de hoy, permito que un dolor de cabeza coja fuerza, se convertirá en una migraña de varios días, por lo que intento acabar con ellos al momento.

Pero claro, cómo se acaba con un dolor de cabeza?

Identifica la causa y busca su solución

Lo primero siempre es lo primero. No nos preocupamos por nuestra cabeza hasta que empieza a doler, y cuando lo hace nos molesta tanto que no nos importan sus motivos, pero puede tenerlos. Y si no conocemos los motivos siempre arrastraremos esos dolores crónicos atiborrándonos de pastillas inútilmente.

  • Vamos bien de vista?
Dolor de cabeza
Definitivamente, leer en alemán da dolor de cabeza

Tal vez te parezca una tontería, pero unas gafas mal graduadas o una ausencia de gafas puede amargarle la vida a uno. Las ópticas hacen revisiones de manera gratuíta, de modo que no está de más acercarse y asegurarse de que no se necesitan gafas.

  • Usas las gafas bien? 

Imaginemos que ya tienes gafas. Podemos encontrarnos que los dolores de cabeza casi empeoran. Esto pasa a menudo cuando te recomiendan gafas para leer o estar con el ordenador (vaya, me acabo de dar cuenta de que no las llevo). Y pasa porque las gafas son para LEER, no para ir echando ojos a la tele, que está a dos metros. Esto parece una tontada pero es importante. Si tienes gafas para leer póntelas sólo cuando realmente vayas a estar con la cabeza pendiente de una cosa. Si vas mirando lejos con gafas de cerca, acabas con un dolor de pelota de muy señor mío.

  • Te alimentas correctamente?

Hace un par de semanas, coincidiendo con el fatídico final de las fiestas, decidí ponerme a dieta. Nada serio; sólo había caído en mis manos un libro que me pareció lógico en sus argumentos, (esto es, eliminar el azúcar), y me decidí a hacer una prueba. No voy a decir que la dieta sea buena o mala, porque la dejé. Al cabo de una semana y poco tenía un dolor de cabeza contínuo. Nada normal. Comentando la jugada con una compañera me hizo recordar que estaba a dieta y me preguntó cual era. Resulta que ella también la había hecho (y le ha ido de fábula), pero me confesó que las primeras tres semanas sufrió terribles dolores de cabeza. En cuanto llegué a casa mandé a la porra a la dieta y me comí un plátano bañado en chocolate y un yogur con una montaña de azúcar. En dos horas había desaparecido el dolor.

A veces no es la falta de un alimento concreto, sino su ingesta. ¿Sabías que puedes ser intolerante a algún alimento sin que repercuta en grandes reacciones? Efectivamente, a veces un alimento no tolerado por nuestro organismo, nos provoca dolores y no sólo de estómago, sino de cabeza también. Amén de otros síntomas, como temblores, entumecimiento y un largo etcétera. Desde el gluten a la sandía, hay alergias e intolerancias de lo más variado.

En muchas farmacias, por un precio muy bajo, te hacen unos test muy rápidos para saber si tienes intolerancia. Por otra parte, una analítica con tu médico de cabecera, te ayudará a eliminar la posibilidad de una anemia (u otra cosa)

  • Problemas posturales, tal vez?
Postura del Tyrannosaurus
Postura del Tyrannosaurus. Foto de aquí.

En general nos sentamos como gurruñitos. Vamos siempre cargados de bolsas y niños; atareados y cabizbajos; encogidos de frío o simplemente con la espalda encorvada porque sí. A mis alumnos siempre les recomiendo que huyan de la postura “tiranosaurio”, es decir, espalda encorvada, cuello forzado hacia arriba, hombros adelantados y brazos dobleteados con las manitas sobre el teclado. Es la postura que adopta la mayoría de personas que se pasan un buen rato frente a un teclado/móvil/tablet…

A veces no nos damos cuenta (hasta que tu madre te grita “ponte derecha” o un cariñoso “saca tetas”), y otras somos dolorosamente conscientes de que nuestra postura es la típica de la televenta de ese maravilloso producto que te vuelve atractivo después de ponértelo. Y te haces consciente de que eres el ANTES.

Aunque intentes forzar tu postura, a veces simplemente no se puede. Ya sea por lesiones des- o -conocidas, o por los muchos años que llevas así, tus músculos se han atrofiado en esa postura. Personalmente, yo que soy una talifisio, siempre recomiendo lo mismo. Fisioterapia. Mucha. De la buena.

En mi caso (algún día haré un post sobre eso), me puse en manos de una gran profesional; mi adorada Carola, que siguiendo un método de reeducación postural, me está dejando más tiesa que el cabo de una vela. Por aquí, en Cataluña, se le llama “Método Mézières”, pero en otras partes tiene otros nombres. Sólo diré que a mí ha sido esto lo que me ha quitado definitivamente los dolores crónicos de cabeza (y otras cosas).

  • Has dejado el cafecito de media mañana?

Que te pensarás que estoy de broma. Igual que mi cabeza notó la falta de azúcar, la gente que está acostumbrada a muchos cafés y que, por alguna razón reducen la dosis, tienen un tiempo de “mono” en el que les dolerá terriblemente la cabeza.

Pero ojo! que un exceso puntual de café también puede desembocar en un dolor de cabeza descomunal.

  • Estrés? Quién tiene estrés?

Pues si no cumples ninguno de los motivos anteriores, puede ser este tu caso. El mero hecho de estar dándole vueltas a algo provoca dolores de cabeza. Un asunto importante en tu cabeza hará que no dejes de darle vueltas aunque sea en segundo plano.

Por otra parte, mucha gente cuando se estresa o simplemente porque su naturaleza es nerviosa, aprietan los dientes sin darse cuenta. Incluso hay quien los rechina estando dormido. Esto provoca que la musculatura note ese sobreesfuerzo y te lo demuestre cariñosamente… doliendo. Por no hablar de que te puedes quedar sin muelas!

El estar estresados también provoca que encojamos los hombros y nos concentremos físicamente, manteniendo todos los músculos en tensión. Estas tensiones son totalmente artificiales y provocan dolores variados. El más frecuente es el de cabeza… piensa que tu cabeza pesa mucho para depender del cuello, y que cualquier alteración se carga el sistema entero.

Pero claro, poco podemos hacer si nuestra preocupación es que no tenemos trabajo, o que nuestro hijo está muy enfermo… Aquí sólo queda el intentar eliminar la causa del estrés o, al menos, aprender a lidiarlo ya sea con relajantes, meditación o lo que sea. De todas formas, es muy difícil que admitamos estar estresados, y por lo tanto muy difícil que pongamos solución a este tipo de dolores de cabeza.

  • Otros motivos

Hay mil razones diferentes que tendrían que irse eliminando de la lista; alcohol, medicación o incluso problemas graves. De todas formas no hace falta alertarse por un dolor de cabeza a menos que sean demasiado continuos. En ese caso siempre hay que hacer una visita al médico; pero no suele revestir gravedad. Una vez me dijeron (cuando tenía migrañas) que cuando un dolor de cabeza es preocupante, es cuando el dolor te despierta por la noche, de lo contrario no hay para tanto. Otros casos importantes son los que incluyen a los ojos y producen fallos de visión. En estos casos no hay que dejar la visita al médico para otro día.

 

Y cómo elimino un dolor de cabeza?

Si tienes un dolor de cabeza, digamos “indeterminado” o accidental, de aquello que no te suele doler nunca pero mira, hoy ha tocado… Pues hay algunos truquillos para eliminarlo también. El que te funcionen o no dependerá en gran medida de su causa, pero si son puntuales tienen todas las papeletas para desaparecer.

  • Silencio total

El ruido es un gran aliado de los dolores de cabeza. Y en ese estado todos los sonidos se nos presentan como amplificados. A veces un poco de silencio es tan sencillo como efectivo. Si es imposible conseguir silencio porque hay obras o cualquier otra cosa, puedes atenuar el sonido, por ejemplo, con tapones.

<a href="https://www.flickr.com/photos/18548283@N00/8960538147/">sentamos </a>
El silencio y la tranquilidad suelen ser básicos para conseguir que un dolor de cabeza sea historia.

Una opción más moderna y cara son los auriculares con sistema de cancelación de ruido. Estas maravillas, son capaces de crear unas ondas de sonido que contrarrestan las que te envuelven y como resultado, se anulan y eliminan. Es bastante flipante, pero pasas de escuchar un Boeing 737 a oír un zumbido molesto, pero muy tolerable… imagina con un simpre martillo hidráulico jijiji Yo tengo unos de la marca Bose, de segunda mano comprados en e-Bay que me costaron 4 duros. Si los quieres nuevos son caros.

  • Sonidos variados

Hay gente a la que le calma el ruido blanco (lavadora, secador de pelo, nieve en la tele…) o sonidos concretos como lluvia, olas… Claro, no siempre podemos sentarnos a la orilla de la playa, o enchufar un secador de pelo… para eso hay montones de vídeos y sonidos en internet, que se pueden incluso descargar y tenerlos en tu reproductor, para una emergencia.

Por ejemplo, mientras lees esto, puedes ir a la página Rainy Mood y seguir tu lectura oyendo llover. Incluso hay aplicaciones para móvil donde puedes ajustar hasta el volúmen de los pajaritos de un bosque.

  • Sonidos binaurales

Dicen las mentes pensantes, que hay sonidos diseñados capaces de actuar sobre nuestras ondas mentales y modificarlas o, en este caso, normalizarlas. Son sonidos raros, como zumbidos, que pueden estar acompañados de sonidos naturales, o no, y que generalmente hay que escuchar con auriculares porque parece ser que el sonido es diferente para cada oído. Hay muchas páginas dedicadas a esto, como mi querida Brain Wave Lab, a la que sigo desde hace años, que ofrecen de manera gratuíta montones de sonidos con finalidades bien diferentes (y entre ellas, el dolor de cabeza)

  • Oscuridad
A oscuras, sin móvil.
A oscuras es a oscuras, sin la luz del móvil clavada en los ojos.

A menudo, los dolores de cabeza, y en especial las migrañas, van acompañados de fotofobia en algún grado y, en general, la luz suele molestar. No se trata de meternos en una habitación oscura y ponernos a jugar al Candy Crush, que os veo venir! Sino de rebajar el nivel de luz (y aquí entra la eliminación de cacharros electrónicos con pantallita), pero claro, siempre acompañando de poca actividad. No se trata de que te rompas la crisma haciendo la comida sin luz, o que tengas que forzar la vista para hacer manualidades sin ver ni torta.

Puedes aprovechar que estás sin luz para acompañar tu descanso de un poco de meditación o algún sonido binaural o simplemente pegarte una siestecilla, que seguro que tu cabezón te lo agradece.

 

Bueno, no sé si os he ayudado a eliminar vuestro dolor de cabeza o si os he provocado uno con semejante tocho… a mí se me ha pasado el que tenía (hacer algo que te guste también ayuda a eliminarlo) así que me doy por contenta.

 

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