8 Consejos para sobrellevar el confinamiento

Nadie se esperaba que marzo llegara con regalo incluido y cuando empezamos a escuchar que en Asia se confinaba a la gente nos pareció requetebién. Pero hoy, que ya tenemos al país en estado de alarma y nos piden que nos quedemos en casa, nos encontramos con que este confinamiento puede traernos serios problemas si no lo organizamos debidamente. Y no, no me refiero a comprar más papel del váter…

Rutinas, la palabra es rutinas. Si nos quedamos sin ellas nuestro alrededor se va desmoronando y terminaremos por salir, sin ton ni son, desesperados por hacer algo diferente. El riesgo de que haya un aumento de la ansiedad, la depresión y las malas relaciones es muy alto. Te voy a decir cómo evitar todo esto y llevar el confinamiento lo mejor posible.

Hábitos de sueño

¿Me estás pidiendo que madrugue si no tengo que ir a trabajar?

Efectivamente. No es necesario que te levantes a las 5 de la mañana si ahora no tienes que tragarte una hora de embudos o de tren para llegar al trabajo, pero no te empieces a levantar a las 10 cada día ni, obviamente, te empieces a acostar a las mil porque total, no hay que madrugar.

Y ¿por qué? Pues muy fácil, porque estamos acostumbrados a mañanas largas (más o menos productivas), y el levantarte tarde hace que la hora de comer se te tire encima de momento. Esto te causa la sensación de pérdida de tiempo y, a la larga te puede llegar a cambiar los ciclos de sueño, produciendo insomnio.

Come cuando toca

Se han hecho muchos memes y gifs graciosos sobre los quilos que vamos a subir todos sin movernos de casa y con la despensa llena de papel higiénico, dulces, magdalenas y demás riqueces. Mucha gente ha atiborrado sus despensas con un millón de cosas, de manera que eso de «voy a la nevera, pero no hay nada y vuelvo a cerrar» ya no será posible porque sí vamos a encontrar cosas.

Ponte una alarma si hace falta. Una para desayunar a media mañana (o la hora que tuvieras en tu trabajo habitual), otra para comer a medio día, merienda y cena. E intenta no salirte de esas comidas si no quieres descubrir que no puedes acabar el confinamiento porque no cabes por tu propia puerta.

Haz ejercicio

Bueno, a esta se le está yendo la olla…

Pues quizá lo parezca pero no. Piénsalo bien. ¿Qué haces en tu trabajo? En mi caso estoy de pie unas 5 horas y subo y bajo escalones infinidad de veces. Suelo llegar a los famosos diez mil pasos sobre las 2 de la tarde. Ayer hice 2800 en todo el día.

Cuando estamos en casa tenemos tendencia a estar descuajeringados en el sofá, de cualquier manera… A los del teletrabajo os lo prohíbo taxativamente!! Primero porque os vais a destrozar las lumbares, luego porque no vais a quemar ni una caloría y por último porque podéis tener una bajada de masa muscular. Y sí, tú que piensas que no tienes ningún músculo también tendrás esa bajada y puede dar lugar a lesiones posteriores.

No es necesario desempolvar las mancuernas que tienes en el altillo del armario y ponerte a hacer pesas al fallo. Unos simples ejercicios de estiramiento, unas sentadillas e incluso un poco de musculación con gomas o tablas puede ser más que suficiente. No puedes poner de excusa que no tienes tiempo…

Vístete

Esto es importante a nivel mental. Tenemos asociado el ponernos el chándal cómodo o el pijama cuando queremos descansar. Aunque pueda ser una tentación el hacer una reuníon por skype con el pantalón del pijama, a nivel mental esto no es bueno.

Hay que marcar una diferencia entre el tiempo de trabajo y el de asueto, aunque sea en la misma casa. Y esto lo saben bien quienes suelen trabajar en casa de normal.

Quizá no hace falta que te pongas un modelito, unos taconazos, una corbata… pero sí unos tejanos y una camisa. Algo que sea diferente de lo que te pones cuando estás en casa. Y sí, cuando llegue tu hora de «cerrar», te cambias y entonces te pones tu ropa cómoda.

Viva el sol

El sol es muy importante para nosotros. Quizá no te guste tomar el sol como tal (yo soy de las que no se ponen morenas ni sin querer, porque huyo del sol), pero que no nos dé nada de nada tampoco es bueno, ni siquiera a nivel médico, ya que nos ayuda a sintetizar vitamina D.

Abre tus persianas hasta arriba, deja que entre el solete. Si tienes terraza, sal un rato (durante tu rato de desayuno, por ejemplo) y tómate el café allí. Si sólo tienes ventana no tengas vergüenza en quedarte ahí asomado. Aunque no tengas sol de frente la simple claridad del día ya te hará bien y hará que te sientas mejor.

Añado a este punto el abrir ventanas y airear diariamente. Es bueno para la renovación del aire.

Descúbrete

Quizá esta sea la parte más difícil. Muchos estáis acostumbrados a volver del trabajo tan cansados que sólo tenéis tiempo/ganas para tiraos encima del sofá, pero ahora mucha gente se encuentra que no tiene teletrabajo pero tampoco pueden salir y realmente NO SABEN qué hacer con su tiempo.

Esto directamente es peligroso. Aumentará vuestra frustración rápidamente, os volveréis gruñones e inestables con facilidad, terminaréis discutiendo por cualquier chorrada y querréis salir de casa al precio que sea. Esto último ya sabemos que es peligroso (si no para vosotros, sí para otros), así que tengo que pediros que no lo hagáis. Buscad alternativas.

Montones de museos han habilitado visitas virtuales, tenéis artistas que han organizado conciertos via streaming, muchos diarios y plataformas de lectura han eliminado sus pagos para que la gente pueda acceder gratuitamente a su contenido. Tenéis las mil y una plataformas de películas y series… pero además tenéis hijos, mascotas, un hogar que quizá necesite una limpieza, unos arreglos…

Sacad la vieja máquina de coser de la mama y probad a hacer alguna cosa (aunque sea coseros un dedo, os aseguro que la rutina volará por la ventana ese día), aprovechad para revisar las fotos de los últimos años y quizá para hacer un par de álbumes online, sacad la ropa de verano.

Limita el uso del móvil

A ver si vamos a sobrevivir al Covid-19 y vamos a caer en una adicción que luego nos traiga un problema.

Sobre todo limita tu acceso a noticias. No es necesario que estés mirando el contador de muertos de Gisanddata cada cinco minutos, ni que te sumerjas en el océano de findelmundo que es Twitter. No necesitas darle vueltas a si tienen que hacer o no triage en las UCIs cada tres minutos. Tampoco es necesario enfadarte con la gente irresponsable que ves por la tele saliendo de casa en la otra esquina del país.

Toda la gente que conozco (empezamos teletrabajo el viernes) coincidieron en que no hicieron nada, que fue un día raro y tremendamente agotador. Estar leyendo noticias sobre el fin del mundo agota nuestro cerebro.

Si ya tienes claro que NO tienes que salir y el porqué, no necesitas más. Deja el mundo un poco de lado. Busca algo que te guste e intenta buscar en todo caso gente positiva.

Niños

Añado esta última porque muchos de vosotros tenéis pequeños que quizá no entiendan muy bien lo que está pasando. Para ellos el confinamiento es más duro que para vosotros. Creedme.

A los más pequeños de la casa, con una exigencia diferente según edades, claro, explicadles que hay una enfermedad que puede causar muchos problemas a muchas personas y que todos, sin querer, podemos contagiarla así que los que mandan nos han dicho que nos quedemos en casa.

Si tenéis adolescentes no los tratéis de idiotas, pero no permitáis que os tomen por el pito del sereno. Explicadles las cosas como son. No es una enfermedad que afecte «sólo» a abuelos, y aunque así fuera, podrían ser «sus» abuelos los afectados. Aparte de eso, la sanidad está sobrepasada y se necesita bajar el pico de contagios si no queremos que el sistema quiebre y mucha gente con problemas normales también, queden sin cobertura.

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